Dirección general
Estrategia, cuenta de resultados y gobierno. Presupuesto contra real por canal y presentaciones al consejo que se sostienen con números.
Director General · Valencia
Dirección general basada en datos.
Director general con perfil técnico. Trabajo directamente sobre SAP Business One / HANA y desarrollo mis propias herramientas en Python. Quince años en operaciones, equipos y cuentas de resultados, con un método sencillo: proyectar, medir y corregir.
en operaciones, equipos y cuentas de resultados
referencias gestionadas en distribución alimentaria
referencias en cosmética, aparatología y producto profesional
de logística dirigidos en Jota Jota Foods
Mi método
Así reviso cada mes cualquier negocio que dirijo: lo previsto frente a lo real, la desviación y la decisión que toca. Pasa el cursor por el gráfico para ver cada mes.
Cada mes comparo lo previsto con lo real, mido la desviación y corrijo el rumbo. Los datos de este gráfico son ficticios; el método es el que aplico.
Quince años en operaciones, equipos y cuentas de resultados, en distribución alimentaria y en belleza profesional. Mi forma de gestionar: proyectar, medir y corregir.
Dirijo una compañía de imagen personal con más de 25 años de trayectoria y tres líneas de negocio: centros de belleza, distribución de cosmética y aparatología profesional, y un centro de formación. Respondo de la estrategia, la cuenta de resultados, la integración de las tres líneas y la profesionalización de la gestión.
Importadora y distribuidora de alimentación latinoamericana con más de 650 referencias, 7.000 m² de logística y presencia en toda España y varios países de la UE. Entré para ordenar la administración y terminé dirigiendo la compañía en su fase de mayor crecimiento.
Dirección ejecutiva integral: estrategia global, P&L, operaciones de importación y exportación, y transformación digital y de procesos.
Una fase de expansión intensa y de transformación operativa, con más visibilidad y eficiencia en toda la cadena de valor.
Control de gestión integral con un cuadro de mando que daba visibilidad a toda la empresa.
Gestión operativa y desarrollo comercial.
La base fiscal, contable y administrativa.
Primeros años de carrera en un entorno internacional, con foco comercial y de atención al cliente.
Un perfil bisagra: la conversación de consejo y la consulta SQL en el mismo día.
Estrategia, cuenta de resultados y gobierno. Presupuesto contra real por canal y presentaciones al consejo que se sostienen con números.
Almacén, compras, trazabilidad y calidad. Catálogos de cientos de referencias con control de caducidades y servicio multipaís.
Analítica construida, no encargada. Informes y aplicaciones internas ligeras sobre el ERP, con metodología propia para llevarlas de la idea al uso diario.
Pipeline de innovación, arquitectura de catálogo, estrategia de portafolio e inteligencia competitiva. Del hueco de mercado a la referencia en el lineal.
Estructuras que se entienden: descripciones de puesto detalladas, actas de entrega departamentales con Gantt y equipos puestos por delante de la marca.
Gestión por canal, red de distribución y comunicación corporativa. LinkedIn usado de forma deliberada para abrir la empresa a clientes y atraer talento.
Seis másteres, uno en curso, y un superior que cubren las tres caras del puesto: la dirección, el dato y el número.
Ciencia de datos e inteligencia artificial
IA aplicada a la gestión
ENEB · Escuela de Negocios Europea de Barcelona
Dirección general y estrategia
Cadena de suministro y operaciones
Fiscalidad de empresa
Cierre, análisis y estados financieros
Autoformación aplicada · Python, SQL y visualización
Contacto
Abierto a conversaciones sobre dirección general, transformación de datos en compañías medianas y proyectos de distribución.
Una novela de ciencia ficción, a la venta en Lulu y Amazon, y un manual de finanzas para directivos que puedes descargar gratis.
111 páginas · Edición 2026 con IA
ISBN 978-1-291-32890-5

Novela · Ciencia ficción · 2026 Nuevo
Nos enviaron a vigilarlos. Nadie nos dijo por qué.
La misión parecía sencilla: observar y no intervenir. Cuando la Concordia admitió a la humanidad, nadie esperaba gran cosa de ella. Una especie joven, de vida breve, cuerpos frágiles y tecnología tosca. Un miembro más al que proteger.
A un veterano cronista del Registro le encargan lo que todos consideran un destino menor: vigilar a los recién llegados durante sus primeros años en el Atrio. Informar. Tomar nota. No intervenir.
Pero algo avanza desde el borde del territorio conocido, algo que ya ha borrado civilizaciones enteras. Y mientras la Concordia se prepara para lo peor, el cronista empieza a sospechar que lleva años mirando en la dirección equivocada.
Una épica militar contada desde el otro lado: por quien creía conocernos.
El Registro no juzga. El Registro recuerda. Juzgar es tarea de los que vienen después.
Aun-Sereth, maestra de cronistas de ThessarLo que conviene saber antes de empezar. Sin desvelar nada de la trama.
Alianza de especies de tres galaxias: Andrómeda, el Triángulo y la Vía Láctea.
La asamblea de la Concordia, con sede en Sareth-Ul, un mundo anillo del núcleo de Andrómeda.
La crónica oficial de la Concordia. Solo admite hechos.
Cincuenta años de observación antes de admitir a una nueva especie.
7 capítulos
9 capítulos
7 capítulos
Con prólogo y epílogo, y un apéndice de personajes, especies y lugares.
En versión digital Kindle en Amazon y en tapa blanda en Lulu.

Libros · Edición 2026 con Inteligencia Artificial
Un manual práctico para directivos y emprendedores que no vienen de finanzas: entender el balance, la cuenta de resultados, la caja y los ratios para hacer las preguntas correctas, ahora que la IA calcula por ti.
PDF · 7,9 MB · Descarga gratuita tras un breve formulario
La IA es un motor potentísimo, pero el directivo sigue siendo el piloto.
Del prólogo a la nueva ediciónLa primera versión se escribió hace una década, cuando interpretar unas cuentas era cosa de especialistas. Hoy un algoritmo calcula los ratios en segundos. Lo que no hace es decidir. Esta edición está reescrita para esa realidad: menos fórmulas de memoria y más criterio para cuestionar lo que dicen los números.
El balance como foto fija, la cuenta de resultados como la película del año y el estado de flujos de efectivo como la verdad desnuda.
Liquidez, actividad, endeudamiento y rentabilidad: los signos vitales de la empresa y cómo combinarlos en un cuadro de mando integral.
Cash is king: análisis y reducción de gastos, clasificación de cuentas por cobrar, la trampa del IVA y proyecciones y presupuestos.
El "tech stack" del CFO centauro, una biblioteca de prompts lista para usar y las rutinas de control del CEO para revisar cada semana.
Dieciocho capítulos en orden de construcción, de la caja al presupuesto, seis anexos prácticos y una hoja de ruta para las tres semanas siguientes.
Déjame tus datos y el PDF completo se descarga al momento.
Dirección, datos, equipos y distribución. Lo que aprendo dirigiendo, contado sin adornos.
Un proyecto anual de distribución no es poner una cifra más alta que la del año pasado. Es explicar de dónde sale cada euro de crecimiento, quién lo vende, cuándo, cómo se paga y cómo se sigue. Este es el método que uso, paso a paso.

Durante meses usé escenarios de automatización para publicar en redes. Ahora le digo a Claude «publícalo» y él publica en LinkedIn, acorta el enlace y lo difunde en X y Threads con un claim adaptado a cada una. Cuento cómo funciona, qué gano y dónde están los límites.

La web ya está lanzada al 100 %. Cuento de dónde nace, qué objetivo tiene y por qué la he construido a mano: un lugar para compartir, sin humo, cómo se dirige una empresa con datos.

Que los datos estén claros es condición necesaria, pero no suficiente. Si el cuadro de mando no invita a abrirlo, no se usa, y lo que no se usa no cambia ninguna decisión.

Paso el día entre presupuestos y desviaciones. Por qué un director general acaba escribiendo su primera novela de ciencia ficción: La Vigilia.

Que los datos estén claros es condición necesaria, pero no suficiente. Si el cuadro de mando no invita a abrirlo, no se usa, y lo que no se usa no cambia ninguna decisión.

He construido muchos cuadros de mando a lo largo de los años: informes de caducidades, seguimiento de cobros, trazabilidad de pedidos, presupuesto contra real por canal. Y la lección más útil no me la dio ningún máster. Me la dio un dashboard técnicamente impecable, con los datos bien cruzados y las fórmulas revisadas, que nadie abría.
Los números eran correctos y estaban claros. Simplemente, a nadie le apetecía entrar.
Durante mucho tiempo se ha repetido que un buen dashboard tiene que ser claro. Y es verdad: un dato ambiguo es peor que no tener dato, porque genera discusiones en lugar de decisiones.
Pero la claridad es la condición de entrada, no el objetivo. Un cuadro de mando claro y feo compite cada mañana contra el correo, el teléfono, el WhatsApp del almacén y la reunión de las diez. Y casi siempre pierde.
Un dashboard no se mide por lo que muestra, sino por cuántas decisiones cambia. Y para cambiar decisiones, primero tiene que ser abierto.
Cuando digo "atractivo" no hablo de poner degradados, iconos bonitos o gráficos en 3D. Hablo de algo mucho más práctico: que la persona que lo abre entienda en cinco segundos si tiene que preocuparse o no, y que la experiencia sea lo bastante agradable como para volver mañana.
El atractivo es lo que convierte una herramienta en un hábito. Y en gestión, los hábitos son los que mueven la cuenta de resultados:
Si el dashboard no engancha, toda la inversión en datos —el ERP, la integración, las horas de limpieza— se queda en el cajón.
Antes de las reglas, un ejemplo en movimiento: un cuadro de mando en 3D con los mismos datos de siempre, presentados para que apetezca explorarlos.
Después de muchas versiones descartadas, estas son las reglas que aplico siempre:
El error más habitual —lo he cometido muchas veces— es diseñar el dashboard pensando en lo que el que lo construye sabe hacer, en lugar de en lo que el que lo usa necesita saber.
Quien construye quiere enseñar todos los cruces posibles. Quien decide quiere tres respuestas: cómo vamos, dónde está el problema y qué tengo que hacer. Todo lo demás puede estar un clic más abajo, pero no en la primera pantalla.
Por eso, antes de abrir Python o cualquier herramienta de BI, me hago siempre la misma pregunta: ¿qué decisión va a tomar esta persona con lo que va a ver? Si no sé responderla, el dashboard todavía no está listo para construirse.
Para saber si un cuadro de mando funciona, no hacen falta encuestas. Bastan dos pruebas:
Una empresa no es más inteligente por tener más datos, sino por usar mejor los que tiene. Y la gente usa lo que entiende rápido y lo que le resulta agradable de usar.
La claridad hace que el dato sea fiable. El atractivo hace que el dato se consulte. Solo cuando se juntan las dos cosas el dashboard deja de ser un informe y se convierte en lo que debería ser desde el principio: una herramienta de gestión diaria.
¿Y en tu empresa? ¿Cuántos de los informes que se generan cada mes se abren de verdad?
Lo que construyo para dirigir mejor: informes, dashboards y apps ligeras sobre datos reales de negocio. Algunas son de uso libre; otras nacieron para uso interno.
Extensión de Chrome que graba una operación en cualquier web y genera una guía paso a paso en Word. Funciona sin IA o con Gemini.
Lotes próximos a caducar con semáforo por días restantes, para decidir a tiempo entre promocionar, reubicar o retirar.
Seguimiento de cada pedido desde la entrada hasta la entrega, con los cuellos de botella a la vista.
Cartera viva de cobros pendientes por cliente y vencimiento, con acciones registradas por el equipo.
Geocodificación masiva de la base de clientes para ver la cobertura comercial en un mapa y planificar rutas.
Espacio reservado para la siguiente herramienta que publique en su propio subdominio.